Visionario

EL ESTILO VISIONARIO

Si eres entusiasta y vibrante, capaz de arrastrar a tu equipo hacia una visión ambiciosa y atractiva del futuro, tu estilo es el del líder visionario. Haces que la visión sea tan atractiva que el equipo quiere seguirte hacia ella. Las personas que te siguen se sienten enganchadas emocionalmente a la idea de alcanzarla. Conviertes los objetivos fríos en desafíos. También te ocupas de que cada uno de los miembros del equipo sepa cuál es la contribución que se espera de él o  de ella. Esto aumenta su motivación pues se produce la integración de los dos elementos clave en la definición de lo que es trabajo en equipo: compartir el objetivo y contribuir cada uno con su aportación específica. La gente que trabaja para líderes visionarios entiende muy bien qué es lo que importa y por qué.

El líder que practica el estilo visionario es flexible. Deja claro el objetivo final y da espacio a las personas de su equipo para que definan la manera de alcanzarlo. Un líder visionario da a su equipo libertad  para innovar, experimentar y asumir riesgos calculados.

¿Cuándo funciona bien este estilo?

Sobre todo, cuando las personas necesitan guía u orientación, las metas son muy ambiciosas y el equipo tiene ganas de alcanzarlas y puede trabajar con autonomía.

¿Cuándo no funciona bien este estilo?

Cuando el líder dirige a un equipo de expertos o iguales que tienen un mayor conocimiento o experiencia en una materia concreta.