Inspiración

Una persona que inspira es capaz de enganchar a los que le siguen para alcanzar una meta. El mundo lo mueven hombres y mujeres que inspiran a los demás. La mayoría de las veces su intención no es empujarlos o arrastrarlos hacia una meta concreta, pero la persiguen con tanta pasión y devoción que consiguen contagiar a los que les rodean. 

Una característica esencial de las personas inspiradoras es que consiguen que su propio objetivo se convierta en una misión compartida. Ellas hacen que sus seguidores vibren también cuando sueñan con el objetivo cumplido. Esta cualidad suele ir acompañada de la capacidad de hacer sentir a quienes les siguen que son héroes, capaces de conseguir lo que parecía imposible. Pero no basta con sentir y vibrar. La inspiración mueve a la acción.

Quizás sea, de entre todas las competencias, la más difícil de desarrollar si no se tiene. Requiere mucha energía para crear o articular visiones y generosidad para compartirlas con otras personas.