Conjuga el compromiso activo con el esfuerzo común

Si, como líder, solo fomentas los logros perderás por el camino a aquellas personas que se esfuerzan por conseguirlos pero, por circunstancias diversas, no llegan a alcanzarlos. Es evidente que lo importante son los resultados y también es posible qué algunas personas del equipo necesiten más orientación o el desarrollo de cualidades qué pueden ser necesarias para alcanzar los objetivos. Cuando se fomenta tanto el logro como el esfuerzo se crea un clima en el que ambas cosas se conjugan para facilitar el cumplimiento de la misión y, además, el contexto colaborativo facilita que aquellas personas que cuentan con más recursos se vuelquen en la ayuda del colectivo. Estas son algunas de las iniciativas que puedes poner en marcha:

  1. Premia los logros y también el esfuerzo, dejando claro cuándo el premio se basa en una u otra cosa.
  2. Crea espacios de celebración para logros comunes.
  3. Identifica a las personas que más favorecen la colaboración y ofréceles oportunidades de crecimiento.