Autoritario o coercitivo

EL ESTILO AUTORITARIO O COERCITIVO

Un líder coercitivo es aquel que se ocupa de dejar claras las consecuencias que tiene no alcanzar los resultados pretendidos. El miedo a las represalias o al castigo destruye cualquier intento de iniciativa o de generar nuevas ideas desde su raíz. La gente se siente tan poco respetada que piensa “ni se me ocurre ofrecer mis ideas, me las van a tumbar de entrada”.  Igualmente, el sentido de responsabilidad se evapora pues las personas no son capaces de actuar bajo su propia iniciativa. Pierden el sentido de propiedad sobre los asuntos y no se consideran responsables de sus resultados. Algunos están tan resentidos que adoptan la actitud de “yo no voy a ser el que le eche una mano a este tirano”.

Este estilo impide la ejecución de una de las mejores herramientas con las que cuenta un líder: motivar a la gente mostrándoles cómo contribuye su trabajo a alcanzar la visión compartida. Esta pérdida, medida en términos de calidad disminuida y compromiso, deja a la gente alienada de su propio trabajo llegando a hacerse la pregunta “¿Importa para algo lo que hago?”.

¿Cuándo funciona bien este estilo?

Solo en casos de crisis radical en la que la organización está al borde del colapso. Este estilo debería ser utilizado solamente con extrema cautela en situaciones muy especiales en las que es absolutamente imperativo. Puede ser apropiado ante emergencias reales.

¿Cuándo no funciona bien este estilo?

Si un líder emplea este estilo de forma exclusiva o sigue utilizándolo después de que la situación de emergencia haya pasado, el impacto a largo plazo puede llevar a la organización a la ruina.