Autoconciencia emocional

No es fácil distinguir las emociones que sentimos. Algunos aceptan mal cualquier comentario crítico porque se creen juzgados como personas. Esto les causa malestar. La confusión emocional es creer que este malestar es una forma de enfado por la crítica recibida, cuando muchas veces es miedo a nos ser apreciado por la otra persona o a ser rechazado por un grupo. 

No solo hay que identificar bien las emociones que sentimos, tenemos que ser conscientes del impacto que generan en nosotros. Por ejemplo, si yo siento la crítica como juicio, lo más probable es que el impacto sea ponerme a la defensiva, para evitar seguir siendo juzgado o para cambiar el juicio que presumo. Así pues, cada vez que me pongo a la defensiva debo considerar que es una reacción ante algún tipo de crítica.

Las emociones que sentimos no pueden cambiarse, pero el impacto que tienen, sí. Si yo sé que lo que siento no es ira sino miedo, podré preguntarme ¿realmente me preocupa no ser aceptado? o ¿es importante para mí la imagen que tenga esta persona de mí?

Cuando conozco bien mis emociones y cómo me impactan puedo decidir cómo quiero actuar.