Adaptabilidad

La vida es un constante cambio. seguro que cualquiera reconoce la transformación  a lo largo de su existencia. Las empresas, los mercados, la tecnología… todo cambia y además algunas cosas lo hacen a velocidades vertiginosas.

Eso hace que, a menudo, nos enfrentemos a  situaciones ambiguas cuyo desenlace desconocemos. Liderar en un contexto de cambio es un ejercicio difícil porque no se sabe cuál será el resultado final, ni qué pasará al avanzar el proceso de transformación. Los buenos líderes saben gestionar la incertidumbre y trabajan para aprender cuáles son los factores que determinan el cambio: los riesgos y oportunidades; lo que se puede ganar y lo que se puede perder; las resistencias que habrá que vencer y los impulsos que deben aprovecharse. Trazan planes con toda esa información y hacen un seguimiento cercano para poder cambiar si los resultados no son los previstos.